Vistas de página en total

lunes, 14 de abril de 2014

Sin pretexto.


Volver a escribir, ponerme mi musica, y evadirme del mundo. Eso es todo lo que necesito. Pensar que todo va bien y esbozar una sonrisa. Que todo podria ser mejor, quizás, pero no me importa,  ahora toca dejarse llevar. 
Todas mis entradas anteriores empezaron con un porqué. Pero esta es diferente, esta no nace de la razón sino del corazón, con eso no digo que las demás no las hiciera con él, sino que tenían un pretexto. Hoy solo escribo sin pretender llegar a ningún sitio ni sacar ninguna conclusión. Se podría decir, incluso, que lo hago por amor al arte.
Hay gente que para escribir tiene que hacerlo en el más absoluto silencio. Yo necesito música, notas que me inspiren y comprendan mis sentimientos. A algunas personas les da igual la musica, la verdad es que no les comprendo, de hecho no concibo un mundo sin música.
Torturarme con canciones tristes cuando lo estoy o cantar a pleno pulmón mis canciones favoritas, es el resumen de mi vida.
En fin, es la primera vez que escribo sin querer expresar nada en concreto, y tengo que decir que es muy difícil. Escribir dejando de lado la razón, es cuanto menos, una incertidumbre. Pero es curioso, porque es cuando pongo lo que de verdad pienso. Ideas que no tienen ninguna relación aparente, sin embargo, nunca viene mal plasmar mis entrañas para combatir contra este mundo tan superficial.
Empecé esta entrada escribiendo sobre dejarse llevar, y eso es lo que hago ahora, ni más ni menos, llamadme conformista si queréis, pero hay veces, que uno necesita sentir esa falsa felicidad que te proporciona ser arrastrado por la corriente, sin gastar tus energías, sin preocuparte dónde te lleva. Aunque solo sea por coger fuerzas para volver a luchar contra las injusticias de la sociedad. 
No me considero un mentiroso, pero me ha gustado ser, por un momento, totalmente sincero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario